lunes, 16 de noviembre de 2009

Alerta por operaciones para ' vajinas perfectas '










Alerta por operaciones para 'vaginas perfectas'
La insatisfacción, la baja estima y las dificultades pesan más que los riesgos

Por peludencia.blogspot.com
Londres - Las mujeres británicas se están sometiendo a intervenciones quirúrgicas para obtener vaginas "perfectas", a pesar de una falta impactante de información sobre los potenciales riesgos de esas operaciones, concluyó un reporte médico.
La investigación de expertos del University College London, que fue publicada en la Revista Británica de Obstetras y Ginecólogos, cuestionó además la noción de genitales "estéticamente bellos".
Los científicos alertaron que las operaciones para "mejorar" la apariencia de los órganos sexuales por razones psicológicas o físicas están en aumento, a pesar de los riesgos de dichos procedimientos.
La operación se trata esencialmente de remover un poco de carne flácida y de dejar unos labios con aspecto elegante. La intervención no afecta la función sexual, explicó el ex presidente de la Asociación Británica de Cirujanos Plásticos, Douglas McGeorge.


El estudio analizó las intervenciones quirúrgicas labiales, que generalmente incluyen la reducción de tejido que sobresale de la vulva vaginal, y concluyó que se han estudiado muy poco los efectos a largo plazo por esas operaciones.
La labioplastía cuesta unos $5,000 en Gran Bretaña y suele ser ofrecida por clínicas privadas y hospitales estatales, en su mayoría a mujeres que quieren una "vagina perfecta".
Sin embargo, la ginecóloga Sarah Creighton y el psicólogo Lih-Mei Liao desafiaron la ética de dichas operaciones, afirmando que perpetúa "una apariencia homogeneizada y pre-pubescente de los genitales", que generan ansiedades psicológicas en muchas mujeres.
El número de mujeres que se sometieron a esas intervenciones quirúrgicas en Gran Bretaña a través de hospitales estatales aumentó en un 70% en el último año.
"Las cirugías labiales deben ser rigurosamente evaluadas en el futuro, y analizarse los efectos a largo plazo", afirmó Creighton.
"También hay que estudiar más para mejorar nuestro entendimiento sobre las razones psicológicas detrás de las decisiones de estas mujeres a sacrificar tejidos sexualmente muy sensibles que contribuyen a experiencias eróticas, para conseguir cierta apariencia genital que solía ser una obligación sólo para las modelos glamourosas", concluyó la ginecóloga.
Presión social
Las intervenciones se ven motivadas por la inseguridad, que es alimentada por la publicidad que propone una apariencia genital homogeneizada y prepúber a todas las mujeres Lih-Mei Liao, autora del informe e investigadora del University College de Londres.
Se ofrecen como solución a distintos problemas: algunas mujeres se quejan de que se sienten incómodas al usar ropa ajustada o al montar en bicicleta, mientras que otras dicen sentirse avergonzadas delante de sus compañeros sexuales.
Pero la ginecóloga Sarah Creighton y la psicóloga Lih-Mei Liao –autoras de la investigación- cuestionan el valor ético de ofrecer cirugía para resolver ese tipo de inseguridades.
Según las expertas, lo que causa tales ansiedades es la presión social y la publicidad de "una apariencia genital homogeneizada y prepúber". De hecho, las principales razones para la cirugía son: insatisfacción por el aspecto de la vagina, baja autoestima y dificultades sexuales.
También sugieren que cualquier dolor generado por un exceso de tejido en los labios vaginales tiene más probabilidades de tener una raíz psicológica. Y como argumento, lo comparan con la protuberancia genital masculina, que es mucho mayor y no causa incomodidad.
Sin embargo, la doctora Creighton encuentra que lejos de aliviar los problemas sexuales, la intervención quirúrgica podría aumentarlos al dañar los nervios del área, afectando la sensibilidad y la satisfacción sexual.
También sugiere Creighton que las mujeres que se someten a estos procedimientos podrían tener problemas en el parto -desgarros y hemorragias- similares a los que pueden enfrentar quienes han sufrido mutilaciones genitales.
Como alternativa a la cirugía, opinan Creighton y Liao, es preferible el apoyo psicológico.
Opinión contraria
En contraposición, el ex presidente de la Asociación Británica de Cirujanos Plásticos, Douglas McGeorge, rechaza de plano la comparación con la ablación del clítoris.
McGeorge dice a la BBC que la operación estética es un procedimiento menor con poco riesgo de complicaciones.
"Se trata esencialmente de remover un poco de carne flácida y de dejar unos labios con aspecto elegante. La intervención no afecta la función sexual", explica McGeorge.
Por su parte, la cirujana Angelica Kavouni, experta en cirugía vaginal, opina que no es correcto "aterrorizar a las pacientes" con la idea de consecuencias negativas a largo plazo.
"Esta es una operación que realizamos desde los años 70. Cualquier intervención mal efectuada acarrea riesgos, pero si se hace adecuadamente no tiene por qué".
"He rechazado operar a algunas mujeres porque consideré que no tenían ningún problema, pero en los casos de hipertrofia grave –cuando el tejido cuelga y es oscuro- la cirugía es una solución sencilla", afirma la cirujana.