lunes, 25 de octubre de 2010

Familias lloraron el domingo a las victimas de una reciente masacre en Mexico




Familias lloraron el domingo a las víctimas de una reciente masacre en México, abrazando los ataúdes de menores y jóvenes asesinados en una fiesta, mientras residentes de Ciudad Juárez expresaron indignación por la imparable violencia del narcotráfico.

Los mexicanos lloran a los jóvenes asesinados en fiesta

Madres y amigos, reunidos en torno a los féretros con los cuerpos, lloraron inconsolablemente mientras despedían a las 14 personas, la gran mayoría jóvenes, asesinadas por hombres armados cuando festejaban un cumpleaños el viernes por la noche en una casa de un barrio pobre.
Esta es la segunda ocasión en este mes en que hombres armados disparan indiscriminadamente a una fiesta en Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas, y uno de los lugares más violentos del mundo donde han muerto casi 7.000 personas desde principios del 2008.
"Lo que está pasando aquí ya no puede estar pasando, hoy son ellos ¿Mañana quién? Es gente inocente la que se está muriendo, que no tiene la culpa", dijo Miriam, hermana de dos de los jóvenes asesinados.
Entre los muertos están dos niñas -una de 13 años y otra de 16- además de dos muchachos, ambos de 17 años. Entre los casi 20 heridos estaba un niño de nueve años.
En la ciudad de Tijuana, fronteriza con San Diego California, supuestos sicarios de la droga asesinaron la noche del domingo al menos a 13 adictos en un centro de rehabilitación, dijo un efectivo de la policía local.
Y en el estado de Coahuila, dos mujeres y un menor de edad murieron en la madrugada del domingo durante una enfrentamiento entre policías y soldados contra un grupo armado, dijo la fiscalía estatal.
La fiscalía en el norteño de Chihuahua, donde ocurrió la masacre del fin de semana, dijo que los sicarios que entraron a la fiesta buscaban a un hombre que apodaban "El mouse" o "El ratón", de acuerdo con testimonios obtenidos en entrevistas, dijo el diario Milenio.
Según el periódico local El Diario, cuando algunos asistentes que estaban en el patio de afuera respondieron que no conocían a "El ratón", el hombre comenzó a disparar. "Ah, no van a hablar? Denles a todos", dijo el sicario, según el testimonio del papá de uno de los muchachos.
Los asesinatos ponen más presión sobre el presidente Felipe Calderón, quien condenó la masacre. Su Gobierno se enfrenta a las críticas de que la estrategia contra los cárteles de las drogas en Ciudad Juárez no está funcionando y que puede estar provocando más violencia.
Calderón envió a unos 10.000 efectivos del Ejército y policías federales a Ciudad Juárez en el 2008 para enfrentarse a los narcotraficantes, pero los crímenes siguen.
"No se les puede pedir nada porque no hacen nada", dijo un hombre, que perdió a su esposa y a una prima en la masacre del viernes. El hombre prefirió no identificarse.
Casi 30.000 personas han muerto en México desde que Calderón asumió la presidencia a fines del 2006.

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