martes, 11 de mayo de 2010

Gordon Brown se sacrifica para posibilitar el pacto




Gordon Brown se sacrifica para posibilitar el pacto Liberal demócrata-Laborista

El primer ministro británico, Gordon Brown, anunció el lunes su próxima renuncia como líder del laborismo, en un inesperado giro que podría posibilitar una alianza con los liberal demócratas de Nick Clegg, que siguen negociando un pacto de gobierno con los conservadores.

Los negociadores del partido Liberal Demócrata Chris Huhne (izq), Andrew Stunnel (centro) …más Ampliar fotografía
Los negociadores del partido Liberal Demócrata Chris Huhne (izq), Andrew Stunnel (centro) …más Ampliar fotografía
El primer ministro británico, Gordon Brown, anuncia su intención de dimitir como líder …más Ampliar fotografía

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Brown anunció al mismo tiempo el inicio de conversaciones "formales" con los 'Lib Dems', que tienen en sus manos el color del próximo gobierno, después de que los británicos eligieran el pasado jueves el primer parlamento sin mayoría absoluta en 36 años, sumiendo el país en una crisis institucional.
Pero el equipo negociador conservador de David Cameron contraatacó inmediatamente, ofreciendo a los liberal demócratas la celebración de un referéndum sobre la reforma del sistema electoral vigente, uno de los caballos de batalla de la campaña de Clegg y que obstaculizaba las negociaciones. "En el interés de tratar de crear un gobierno estable, vamos a ir más allá y vamos a ofrecer a los liberal demócratas en un gobierno de coalición la celebración de un referéndum sobre el sistema de voto alternativo", declaró William Hague a última hora de la tarde. "Esta es la decisión que van a tener que tomar", agregó el encargado de Relaciones Exteriores en un eventual gobierno 'Tory'.
En un ataque directo a los conservadores, Brown había dicho poco antes que "la razón por la que tenemos un 'parlamento colgado' (sin mayoría absoluta) es que ningún partido y ningún líder pudo obtener el pleno respaldo del país'.
"Como líder de mi partido, debo aceptar que es un juicio contra mí. Tengo intención por tanto de pedir al Partido Laborista que ponga en marcha el procedimiento necesario para la elección de su líder", agregó en una declaración delante del número 10 de Downing Street, donde dijo esperar que su sucesor esté en el cargo antes la próxima conferencia del partido, prevista en septiembre. "No desempeñaré ningún papel en esa elección. No respaldaré a ningún candidato individual", declaró Brown, cuando su ministro de Relaciones Exteriores, David Miliband, parece ser el gran favorito para sucederle.
Sin prejuzgar el desenlace de las discusiones, Clegg señaló que la renuncia de Brown era "un elemento importante" para un eventual pacto de gobierno. Antes de las elecciones, cuando todos los sondeos apuntaban ya a un 'parlamento colgado', el ascendente Clegg sugirió que podría respaldar un eventual mantenimiento de los laboristas en el poder, siempre y cuando el impopular y desgastado Brown no renovara su mandato como primer ministro.
Brown buscaba legitimar en las urnas el cargo que heredó en 2007 de Tony Blair y obtener un cuarto mandato inédito para el laborismo, pero terminó derrotado en segunda posición, con 258 diputados, contra 306 para los conservadores, cuando la mayoría absoluta se sitúa en 326. Como le permiten las convenciones, Brown asegura la transición hasta que se forme un nuevo gobierno, tras lo cual también debería presentar oficialmente su renuncia como primer ministro.
Mientras tanto, las conversaciones entre conservadores y liberal demócratas para formar un gobierno estable parecieron estancarse durante el día, después del optimismo mostrado por ambas partes el lunes por la mañana, cuando anunciaron "nuevos progresos" tras apenas 90 minutos de reunión.
Pero tras una reunión con los diputados de su partido, el negociador liberal demócrata David Lawn dijo que necesitaban "aclaraciones" de los conservadores en algunos temas, como el de la reforma del sistema electoral.
Los liberal demócratas todavía no han respondido a la nueva oferta de referédum de los conservadores, que iguala la de los laboristas, que ya les ofrecieron en un primer momento el incentivo el referéndum para introducir la proporcionalidad en el sistema uninominal mayoritario vigente.
Los 'Tories' querían llegar a un acuerdo rápidamente para evitar que la incertidumbre política pesara negativamente en los mercados financieros.
Para tranquilizarlos, conservadores y liberal demócratas acordaron el domingo que cualquier acuerdo tendría como tema central la estabilidad económica y la reducción del déficit público británico, que aumentó a 163.000 millones de libras (190.000 millones de euros, 250.000 millones de dólares) en el último ejercicio fiscal.

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